jueves, 16 de agosto de 2007

EDEN’S CURSE “Eden’s Curse”

(AFM / Avispa)

Parece que las ententes internacionales funcionan bastante mejor a nivel musical que político. Buena prueba de ello es este nuevo proyecto que toma prestado el apellido de su vocalista americano Michael Eden que hace unos meses empezó a trabajar con el bajista británico Paul Longue (Cry Havoc, David Readman), y a los que se han unido su compatriota Pete Newdeck (Steve Grimmett Band, Paul D’ianno) a la batería y los germanos Thorsten Koehne (Code Of Perfection) a la guitarra y Ferdy Doernberg (Axel Rudi Pell, Rough Silk) a los teclados. Todos ellos se han marcado un muy buen trabajo de hard / heavy melódico en el que encontramos elementos característicos del estilo en su vertiente más europea, esto es, fuerza y calidad muy destacable en las guitarras, coros y voces cuidadas hasta el extremo, arreglos de teclados que dan color y matices a los temas, solidez y poderío en sus bases rítmicas, y sobre todo unos muy buenos temas que llegan y se quedan en el recuerdo sin apenas esfuerzo. Y además todo esto barnizado con una brillante producción una vez más a cargo del casi infalible Dennis Ward, ayudado en esta ocasión por el duo Eden / Longue (este último repitiendo experiencia tras su trabajo en el disco en solitario de David Readman), y de una variedad estilística que puede atraer desde los más fieles seguidores del heavy metal tradicional, hasta los más habituados sonidos más melódicos. Comienza la historia con “Book Of Life” una intro, narrador incluido, que da paso a la poderosa “Judgement Day”, puro heavy melódico de guitarras afiladas y potente pegada, amén de penetrante estribillo que adorna la magnífica voz de Eden. Una característica esta última que se mantiene a lo largo de los casi setenta minutos de duración del disco, y que se hace especialmente patente en los siguientes cortes, “Eyes Of The World” en una onda más melódica con preciosas guitarras y de lo más pegadizo del trabajo, al igual que “Stronger Than The Flame” en una onda más hard rockera, notándose bastante en ambas la mano de Carsten “Lizzard” Schultz (ex Domain, Evidence One) encargado de la composición junto a Eden y dándoles un aire que recuerda bastante al de sus bandas. Como no podía ser de otra manera hay temas lentos, caso de la preciosa “The Voice Inside” con buenas y profundas guitarras y destacable presencia de piano. Se ponen más crudos en el inicio de “Fly Away” con unas guitarras más saturadas y modernas que luego desembocan en un corte mucho más melódico de nuevo con tremendo estribillo, recordando a los suizos Shakra en este tipo de combinaciones de sonidos, como sucede en “What Are You Waiting For” aunque esta algo machacona y menos brillante, continuando con la más tranquila que da nombre al proyecto “Eden’s Curse” también algo monótona. Remontan el vuelo a base de intensidad y potentes guitarras con “Don’t Bring Me Down” a la que además adornan buenísimos coros y arreglos de teclas, dentro de uno de los cortes más cañeros del álbum, pero sin olvidarse en ningún momento de la calidad y la melodía, al igual que en “Heaven Touch Me” con un tempo algo menos acelerado pero igualmente poderosa y directa, y en la que las guitarras parecen sacadas directamente del inicio del “Lionsheart” de Saxon. Se inicia la recta final de la obra con “The Bruce” otra intro con narración y ambiente épico que preludia a “Fallen King” que va creciendo en su desarrollo con aires más progresivos y grandes guitarras y coros recordando a los Code Of Perfection de Koehne, redondeando uno de los cortes más destacados del disco, que se cierra definitiva y curiosamente con “We All Die Young”, tema que apareciera en la banda sonora de la película Rock Star interpretada a la voz por Mike Matijevic (Steelheart) y a la guitarra por Zakk Wilde, y a los que Michael Eden y Throsten Koehne no tienen prácticamente nada que envidiar en esta versión. Como solemos decir en estos casos esperemos que nos se quede la cosa en un proyecto efímero y que tenga continuidad con el mismo nivel que este disco, realmente interesante en su conjunto y que ya se ha convertido en una de mis referencias destacadas del 2007.

Mariano Palomo

TANKARD “Best Case Scenario: 25 Years In Beers”

(AFM / Avispa)

El final del verano nos trae tras muchos años de espera el recopilatorio con los temas más clásicos y añejos de los alemanes Tankard. Celebrando su vigésimo quinto aniversario en activo, por fin nos ofrecen con el sonido que se merecen quince cortes de la primera etapa de la banda con el sello Noise desde 1986 a 1995, con trabajos como “Zombie Attack”, “Chemical Invasion”, “The Meaning Of Life” o “Stone Cold Sober” que por desgracia en su momento no tuvieron una producción demasiado decente, y que ahora han regrabado con mucha más brillantez que antaño. Algo en lo que ha tenido mucho que ver Andy Claasen, que se ha encargado de la producción, mezcla y masterización del disco, consiguiendo un sonido tan rotundo como brillante, sin perder nada del espíritu y esencia de los temas, y ganando muchísimo en calidad de sonido. Aparte de la labor de Claasen, evidentemente hay que atribuir el mérito que les corresponde a los miembros del grupo, desde sus dos fundadores y únicos que grabaron originalmente estos temas en su momento, el vocalista Andreas “Gerre” Geremia y el bajista Frank Thorwarth, hasta los menos experimentados en la banda Olaf Zissel (batería) y Andy Gutjahr (guitarra). Todos exponiendo sus mejores armas para llenar de caña, diversión y adrenalina todos y cada uno de los surcos del CD, con las indispensables referencias cerveceras a lo largo del mismo, desde su portada jarra de Frankfurt presidiendo, hasta los títulos de sus himnos: “(Empty) Tankard” fiesta total a base de riffs y velocidad con esos coros finales brutales que te hacen brindar sin remisión; “The Morning After” con la resaca como protagonista (si podéis encontrar su video clip no os lo perdáis); “Beermuda” en referencia a una hipotética isla caribeña llena de cerveza donde a más de uno le gustaría pasar sus vacaciones; “Freibier” en la que piden cerveza gratis para todos a base de buenos guitarrazos y contundentes coros (yo se la daría); y por su puesto su buque insignia “Space Beer” que hace que te muevas sin control con su ritmo casi bailable en algunos momentos y con sus contundentes cortes vocales. También destacable la inclusión del medley “Alcohol, Puke, Mon Cheri, Wonderful Life” que sólo apreció registrado en directo en 1991 dentro del álbum “Fat, Ugly & Live” y que ahora rescatan en estudio. El disco se completa con cortes realmente potentes como la inicial y acelerada “Zombie Attack” que daba título a su primera entrega, en la que también se incluía “Maniac Forces” llena de rabia y caña, siendo una de las que más me ha gustado. “Don’t Panic” se me hace algo más embarullada, aunque los cambios de ritmo sobre todo en el estribillo hacen que sea también destacable, y en “Chemical Invasion” vuelve a salir a relucir parte de su lado más fiestero con guitarras más rockanroleras en su inicio, aunque evidentemente luego vuelve a pasarnos por encima la apisonadora sonando como un cañón y demostrando por qué es otro de los indispensables del grupo. Algo que también le sucede a “Alien” que daba título a su exitoso maxi single de 1989 y que se convirtió en un icono de la banda, y del que también se recoge en este recopilatorio “666 Packs” en la que Gerre fuerza su voz para darle ese aire infernal que su título requiere, aunque lo que más me gusta del tema son las guitarras de Andy, con guiño a “Jesucristo Superstar” incluido, y que lo hace muy bien en todo el trabajo. A final se ponen algo más “serios”, (dentro de lo serios que pueden ser estos chicos), con “Nation Over Nation” que desprende rabia por los cuatro costados y es thrash metal ortodoxo sin concesiones, con “Two-Faced” en la que experimentan un poquito al principio de la misma pero luego más caña a base de afilados riffs y acelerados ritmos, y para cerrar definitivamente “Minds On The Moon” única que incluyen de “The Tankard” su disco de 1995 y que es más festiva con su estribillo absolutamente jarrero de cervecería y que es el perfecto broche para esta competente y currada entrega. Además en la edición limitada incluirán un segundo disco en el que 18 bandas más o menos conocidas (Paradox, Sacred Steel, Manticora o Paragon, entre otras) completan “A Tribute To Tankard” repasando la mayoría de los cortes del primer CD y alguno que otro más, pero de esto no os puedo decir nada porque no venía en la promo y no lo he escuchado. Todo ello supone una inmejorable oportunidad para hacerse con los temas claves de una banda que sigue demostrando sus actitudes musicales y cerveceras allá donde van. Si no los conoces te pueden sorprender como me ha sucedido a mi no hace mucho, si ya sabes de lo que estamos hablando, poco más te puedo decir, sólo que estés atento porque seguramente les tengamos muy pronto entre nosotros compartiendo caña y cañas. Taaaaaaaaankard, Taaaaaaaaankard!!!

Mariano Palomo

MEKONG DELTA “Lurking Fear”

(AFM / Avispa)

Estamos ante otro álbum de regreso. En este caso de una formación germana que llevaba diez años de silencio discográfico desde la publicación de su anterior trabajo “Pictures At An Exhibition” y que ahora vuelven con una formación completamente remozada en la que sólo permanece su bajista Ralph Hubert. El líder de la banda además se hace cargo de algunas guitarras y sobre todo de la composición de sus diez complejas piezas en las que participan acompañándole el brillante hacha Peter Lake que desarrollaba su labor en unos desconocidos para mi Theory In Practice y que me ha sorprendido gratamente por su agresiva y técnica forma de tocar, el sólido y pluriempleado batería Uli Kusch (Beautiful Sin, Ride The Sky) que se encarga de dar caña y ritmo sin tregua, y el original y personalísimo vocalista ex de Scanner y Angel Dust Leo Szpigiel que se acopla perfectamente con su voz a los ambientes oscuros y misteriosos creados por la música de Hubert. En este sentido me recuerdan a unos Mercyful Fate algo más densos, algo que por momentos consigue crear unas situaciones propias de banda sonora de terror, pero que en otros se me hace más pesado. El inicio es demoledor con “Society In Dissolution” un tema acelerado de base bastante thrash pero con unas guitarras técnicas y brillantes a cargo de Lake, bien secundado por “Purifcation” aunque esta menos rápida y más densa con voces espectrales dando ese toque misterioso que comentaba antes, y con algún toque progresivo por los cambios de ritmo que incluye. Más velocidad en “Inmortal Hate” en onda más heavy, con destacada aportación de Uli Kusch, volviendo a lucirse junto a Hubert y Lake en la instrumental “Allegro Furioso” en la que de nuevo aparecen toques progresivos para adornar una brillante y misteriosa composición. La continuación con “Rules Of Corruption” y “Ratters” se me hace más pesada, aunque las guitarras siguen brillando, y la voz de Szpigiel sigue mostrando curiosos registros. Nuevo corte instrumental y oscuro, en este caso “Moderatto”, adornada con arreglos orquestales bastante logrados que enriquecen su compleja estructura, sirviendo como preludio de la recta final del trabajo con la cañera “Defenders Of The Faith” de base machacona y guitarras afiladas, con la más experimental y progresiva “Symphony Of Agony”, para cerrar definitivamente con “Allegro” de nuevo en clave instrumental y acelerada aunque algo atropellada. Cierre curioso, para un trabajo interesante, denso e intenso, demasiado en algunas fases, y que recupera para la actualidad a una banda en su momento de culto dentro de lo que eran los sonidos más duros y oscuros de entonces, y que ahora descubro más a fondo con cierta sorpresa por su buena técnica instrumental y sus elaboradas composiciones.

Mariano Palomo

HANOI ROCKS “Street Poetry”

(Demolition Records / Avispa)

Vuelven a la carga Michael Monroe, Andy McCoy y compañía con nuevo disco bajo el brazo. En este caso tras el sugerente título de “Street Poetry” nos presentan trece cortes de variado pelaje, abarcando su sleazy garajero de siempre, toques rockabillies y psicodélicos, referencias setenteras y sus habituales himnos rockeros. El disco en general suena bastante bien, con temas de no excesiva duración y llegando con desigual fortuna en lo que a inmediatez y frescura se refiere. Encontramos piezas muy destacables en plan himno que tienen toda la pinta de funcionar a la perfección en directo, como es el caso de mi favorita “This One’s For Rock’n’Roll” que engancha con su omnipresencia coral y el ritmo que marca el batería Lacu a base de cencerro, mientras McCoy y Conny Bloom mantienen sus guitarras en segundo plano para dar brillo a los teclados de pianola a lo Quireboys, para cerrar con un buen solo de saxo. Otras de las más impactantes en esta línea son “Teenage Revolution” con más sentimiento a lo Thin Lizzy de nuevo con grandes coros y estribillo, “Tootin’ Star” que invita al baile con su rollo sleazy total y de nuevo con buen solo de saxo, o “Street Poetry” con más solidez y cuidado trabajo de guitarras y voces con un interesante toque vacilón. Más rockanroleros y directos muestran su actitud en la inicial “Hypermobile” con guitarras rasgadas y voces más melódicas, o en “Powertrip” más sucia y garajera con las guitarras marcando el paso con fuerza, algo que por el contrario se echa en falta en otras como “Transcendental Groove” más atropellada y que no acaba de arrancar, o en “Highwired” que apunta buenas intenciones pero tampoco termina de rematar a pesar de sus buenos coros y algún que otro arreglo psicodélico. Arreglos que también están presentes en “Worth Your Weight In Gold” que roza el medio tiempo sin acabar de llegarme con su combinación saxo-guitarras, y en el primer single “Fashion” que ya apareció hace unas semanas como adelanto y que a base de escucharlo cada vez me convence más aunque me costó bastante al principio. El aire retro con reminiscencias de los Rolling Stones está bastante presente en toda la obra, sobre todo en cortes como “Power Of Persuasion” con trompetas incluidas, o en la más tranquila “Walkin’ Away” donde se deja notar en mayor medida el bajo de Andy Christell. El cierre desenfadado viene con la instrumental “Fumblefoot And Busy Bee” que cuadraría perfectamente en cualquier banda sonora de película del oeste, con sonido de abeja incluido al final. Disco divertido, fácil de escuchar, pero que en algunas fases con algo de falta de brillo y excesivamente experimental. Cuando se dedican a hacer lo que mejor saben, sleazy rock’n’roll directo y macarra, lo hacen muy bien, y de ello hay buenas muestras en este trabajo, aunque no acaban de redondearlo. En cualquier caso interesante.

Mariano Palomo

lunes, 13 de agosto de 2007

ROBIN BECK “Living On a Dream”

(Frontiers / Mastertrax)

Como no podía ser de otra manera, la carrera musical actual de Robin Beck está muy ligada a la de su marido James Christian, vocalista de House of Lords. De hecho, ambos firmaron contrato discográfico con Frontiers, y los lanzamientos se suceden entre sí. La última entrega de Robin Beck se titula "Living On A Dream", y las influencias y la presencia de los actuales House of Lords, con James Christian al frente, son más que notables. Es el séptimo álbum de la neoyorquina, y quizás su álbum más agresivo y directo. Para mí, su voz suena más cruda y poderosa que nunca, y me recuerda a su mejor disco, “Trouble Or Nothing”. El trabajo de las composiciones, tanto musical como letrísticamente, es muy bueno, con un mano a mano directo entre Robin Beck y Christian, que firman todas las canciones. Quizás con mejor producción (me suena demasiado plano y sin brillo, lamentable siendo James Chrstian y Tommy Denander los productores) podríamos estar hablando de uno de los mejores trabajos melódicos del 2007. La mayoría de las canciones desprenden calidad y energía a partes iguales, especialmente en el tramo inicial del disco. Temas directos y pegadizos como “Living On A Dream”, “Show Me The Way” o “Love Me Like A Man” derrochan pasión vocal y marcados estribillos. Las guitarras de Jimi Bell están presentes y endurecen las melodías, que suenan apasionadas, no edulcoradas, en el precioso medio tiempo “Always” (muy en la onda Heart) o en la corística y hermosa “Love Lies”. Mención especial para la preciosa balada “Till The Last Tear Drop Falls”, con un fantástico dueto entre Robin y James Christian, un lujo para los oídos. Un gran trabajo este “Living On A Dream”, con mejores composiciones que producción, que gustará por igual a los seguidores de Robin Beck como a los de House of Lords. Su música sigue en paralelo, como su vida misma.

Jesús "Nono" García

LOS ANGELES “Los Angeles”

(Frontiers / Mastertrax)

Michele Luppi se está consagrando, poco a poco, disco a disco, como uno de los mejores vocalistas de rock melódico actuales. Dotado de un timbre vocal tan personal como diferente, es capaz de llegar a notas poderosas y metaleros (es la voz de Vision Divine, la formación italiana de power metal), como de registros mucho más sensibles y melódicos. Ya lo demostró en su anterior proyecto AOR en solitario, llamado Heaven (extraordinario disco “Strive”, muy en la onda Boston), y ahora con este nuevo lanzamiento, llamado Los Angeles. Michele Luppi siempre reconoció las influencias de otros grandes vocalistas melódicos como Eric Martin, Glenn Hughes o Mark Free, entre otros. Bien aconsejado por Fabricio Grossi y por Tommy Denander (este tipo está en todas), se marca un gran disco, en la línea del mejor rock melódico americano de los 80. Los Angeles es un proyecto de origen italiano, con Luppi a las voces, Frankie de Grasso a la batería y Fabricio Grossi al bajo, pero con Tommy Denander a las guitarras y la colaboración especial de Greg Giuffria (House of Lords) a los teclados. Este proyecto arranca con la directa y pegadiza “I Will Carry You”. Finas composiciones de rock melódico con regusto del pasado como “I Must Be Blind” o “The Other Side”. Otro terreno donde Michele se mueve como pez en el agua es el terreno de los medio tiempos y las baladas, confiado en su cálida voz, como “Thanks To You”, “When You Think Of Me” o “Measure Of A Man”, donde sus tonos son apasionados, manteniendo la intensidad de cada canción. Mis canciones favoritas de este proyecto llamado Los Angeles son la emocionante y pegadiza “Edge Of Forever”, y la maravillosa versión “Last Chance” de Night Ranger, una deliciosa canción donde Luppi ofrece lo mejor de sí. Insisto en que este disco me suena a los grandes trabajos de rock melódico USA de los 80, o similares a los nuevos del sello Frontiers como Vértigo, Over the Edge o Avalon, por ejemplo.
Jesús "Nono" García

THE MIRAGE “Viviendo Rock n´Roll”

(Toc Toc Records / Discmedi)

Conocimos a Mandi, vocalista del grupo gallego The Mirage, viviendo rock n´roll, es decir, poco antes del concierto que Journey ofreció en Madrid, en la primavera de 2007. Poco después nos hizo llegar el disco de la banda, un trabajo cargado de actitud y compromiso por el rock y de buenas composiciones. No debe ser nada fácil abrirte un hueco en el panorama del rock nacional si vives en Galicia. De hecho, tampoco es fácil para las bandas de origen madrileño o barcelonés, pero la oferta musical y las compañías discográficas están en las grandes capitales. Además, el hard melódico potente de Mirage está menos de moda que el power metal de Avalanch o Warcry, o el folk metal de Mago de Oz o Ars Amandi, por ejemplo. Sin embargo, como reza el primer tema de su disco, “Sal En Las Heridas”, son duros y no se rinden fácilmente. Con un trabajo totalmente autofinanciado, The Mirage presentan un hard rock melódico poderoso y directo, muy en la línea de los 80. Los riffs de guitarra arropan las melodías, intensas y con buenos coros, muy pegadizas. Las letras hablan de la vida misma, del día a día, de cómo nos identificamos con el Rock, para muchos una forma de vida. Por eso el título del disco, "Viviendo Rock n´Roll", un título más que adecuado. Como os decía, una formación gallega de calidad, musicalmente sincera y honesta, que recoge el legado y las influencias de míticas bandas como Bon Jovi, Whitesnake o españolas como Sangre Azul o Banzai. Los vigueses defienden tanto en el disco como en directo este legado. Por ejemplo, la intensa y directa "Sal En Las Heridas", cargada de mensaje, o la lírica Buscando en tu interior, con recuerdos a la buena época de Bon Jovi. En efecto, The Mirage tocan hard rock de toda la vida. Además, aportan notables arreglos en sus canciones, como la intro de piano en la intimista balada “Entre Tú y Yo”. Otra gran canción, muy directa y pegadiza, es “Otra Noche, Otra Ciudad”. Su música no está falta de compromiso y denuncia, como en “Mar De Mentiras” (con la desgracia del Prestige de fondo). Para mí, The Mirage es mucho más que una prometedora banda de hard rock melódico viguesa. Es una formación de calidad, llena de compromiso y actitud por el rock, que nada contra corriente. Ahora que gustan otros estilos tan repetitivos como el power metal, el folk metal, etc. The Mirage nos proponen recordar el buen hard rock de los 80, aquella bendita música que nos enganchó para siempre y que hace que tengamos alma de Rock n´Roll para toda nuestra vida.
Jesús "Nono" García