jueves, 17 de abril de 2008

WHITESNAKE “Good To Be Bad”

(SPV / Mastertrax)

Una vez más Mr. Coverdale ha sido capaz de recomponer la figura y ha conseguido juntar una buena formación y escribir un puñado de buenas composiciones para regresar con un más que competente nuevo trabajo en estudio. Desde 1997 con aquel “Restless Heart” y con el aperitivo que supusieron los magníficos cuatro temas nuevos que acompañaban al reciente directo “Live In The Shadow Of The Blues” hace un par de años (por cierto, no aparece ninguno en este nuevo trabajo), estábamos huérfanos de un redondo completo de una de las bandas más grandes, influyentes y elegantes del hard rock mundial. La espera se ha ido paliando durante todos estos años a base de apariciones más o menos afortunadas con recopilatorios, directos, discos en solitario, colaboraciones, pero es ahora cuando vuelve el auténtico sonido Whitesnake, con nuevos temas aunque con reminiscencias muy claras a temas clásicos del grupo, quizá demasiadas y demasiado evidentes en algunos riffs y armonías. La voz de Coverdale, tremendamente cálida y potente, con el feeling de siempre y chillando algo menos que otras ocasiones, sin dar muestras de cansancio o desgaste, un auténtico abuelo gentleman que sigue siendo uno de los grandes. El resto de la banda cumple más que bien, sobre todo con las guitarras de Doug Adrich y Reb Beach sonando magníficas notándose ya los seis años que llevan competiendo su labor en la Serpiente Blanca y mostrando un alto grado de acoplamiento y sincronía que se echaba algo en falta en algunas de sus primeras actuaciones en directo. También toma algo más de presencia el teclista Timothy Drury, que en los shows en vivo pasaba prácticamente desapercibido, mientras que los más recientemente incorporados, el bajista Uriah Duffy y sobre todo el polifacético batería Chris Frazier, han conseguido que no echáramos de menos en esta grabación a sus enormes predecesores en sus puestos, Marco Mendoza y Tommy Adridge. Los temas en sí abarcan desde el hard rock más potente rozando el heavy de “Call On Me” de afilados riffs muy a lo “Still Of The Night”, pasando por el aire pesado de “Can You Hear The Wind Blow” de magníficas guitarras y buenas voces, al igual que la inicial “Best Years” con toque a lo “1987”. Por las mismas tesituras se mueve el tema título “Good To Be Bad”, con un inicio similar a “Fool For Your Loving” y resultando muy potente y directa, mientras “A Fool In Love” me resulta algo más pesada, recordando a “Cryin’ In The Rain”. Bastante más alegres y rockeras son el single “All For Love”, con buenos cortes de guitarras, cañera y melódica en su justa medida y con reminiscencias a la época Sykes e incluso a los propios Thin Lizzy, al igual que sucede en menor medida con la más rockanrolera “Got What You Need” con un riff muy AC/DC acompañando la versión más agresiva de la voz de Coverdale y a un magnífico solo de guitarra. El rollo rockero más setentero está presente en “Lay Down Your Love”, con inicio a capella, rompiendo sobre una poderosa base y un ritmo pegadizo y vacilón. Evidentemente los temas más lentos y relajados también tienen su buena cuota de protagonismo, como en cualquier disco de Whitesnake que se precie, y encontramos una profunda acústica como “Till The End Of Time” de sonidos western que recuerda a la etapa de Coverdale con Page y a temas del estilo “Wanted Dead Or Alive” de Bon Jovi. En la misma línea acústica, aunque algo más sosa, insertan “Summer Rain”, bonito medio tiempo, casi balada, tan cálido como falto de chispa, una chispa que por fortuna si aparece en la tremenda balada marca de la casa “All I Want, All I Need” llena de sentimiento, intensidad y pasión, adornada por unas preciosas guitarras. Un temazo que es de lo mejor de este buen disco, que gana puntos a cada escucha y que sin ser el mejor que ha hecho Coverdale si que mantiene el nivel exigible a un nombre como el suyo y al de Whitesnake. Lástima que de momento no vengan a presentarlo por aquí.
Mariano Palomo

jueves, 3 de abril de 2008

KAMELOT “Ghost Opera – The Second Coming”

(SPV / Mastertrax)

Por sorpresa nos ha llegado esta reedición del último trabajo de Kamelot. Resulta cuando menos curioso que se reedite un disco apenas un año después de su publicación, y más viendo como está el panorama en cuanto a la venta de material original últimamente. Pero el quinteto euroamericano, o su compañía, han tirado por la calle de en medio y ahora ponen en la calle este “The Second Coming” de “Ghost Opera” una segunda parte que ofrece como aliciente a los que ya tuvieran la primera edición, la inclusión de un segundo CD que incluye la grabación en directo en Belgrado durante su gira mundial del pasado año de diez temas con bastante buen sonido, y de cuatro temas nuevos en estudio, además de insertar dos video clips en el primer CD del disco original en estudio, uno recogido en la actuación del grupo en la capital serbia y otro del single “The Human Stain”. Sentimos no poder daros nuestra opinión sobre estos vídeo clips, ya que únicamente nos ha llegado el segundo CD, por lo tanto nos centraremos en éste. Los temas pertenecen casi en su totalidad a “The Black Halo” su penúltima obra en estudio y de la que hacían su presentación en la gira que recogieron en este disco y que completan en su inicio con cuatro cortes de “Ghost Opera”. Concretamente la intro “Solitaire”, el tema título que suena muy bien en vivo, al igual que el single “Human Stain”, y la más compleja “Mourning Star”, acompañada de destacadas voces femeninas y en la que brillan todos los componentes del grupo, pero sobre todo el guitrarrista Thomas Youngblood con un enorme solo. A partir de aquí todo se centra en “The Black Halo” con brillantes y directas canciones como “When The Lights Are Down” con buenos contrastes de la acelerada batería de Casey Grillo y los teclados de Oliver Palotai, para que Khan muestre su tremendo torrente vocal. A continuación se relaja con la preciosa balada “Abandoned” y comparte protagonismo con la vocalista de Epica Simone Simons en la magnífica “The Haunting” como ya hiciera en la versión en estudio del tema. Se explayan con “Memento Mori” en sus más de nueve minutos llenos de cambios de ritmo y clase instrumental, para hacer un guiño a otras formaciones con la breve y novedosa “Epilogue” un relajado paréntesis lleno de piano que repiten también en su versión en estudio, para cerrar definitivamente con la poderosa “March Of Mephisto”. En cuanto a los temas nuevos en estudio, amén del citado “Epilogue”, nos encontramos con un remix bastante retocado de “Rule The World” con más efectos y sonidos sampleados que cuesta un poco a la primera y donde se echan de menos las guitarras, y con dos estrenos como “Seasons End” bastante tranquila y elegante aunque algo apagada, y como “Pendulous Fall” algo más animada aunque por la misma línea sin resultar grandes descubrimientos ninguna de ellas. Como curiosidad y para los muy fans de la banda una reedición que puede resultar interesante por descubrir estos nuevos temas y por la buena calidad del directo de Belgrado, aunque teniendo el anterior “On A Cold Winter’s Night” quizá se queda corto.

Mariano Palomo

CIRCLE II CIRCLE “Delusions Of Grandeur”

(AFM / Avispa)

En estos días se pone en circulación el cuarto larga duración del proyecto del ex vocalista de Savatage Zak Stevens, Circle II Circle. Un disco que no se aleja de sus predecesores en cuanto a calidad y contenido musical, es decir, correcto en ambas facetas pero sin deslumbrar en exceso. Algo que podemos aplicar a la voz del propio Zak, cumpliendo con sus tonos oscuros sin exhibir excesivos matices y adaptándola perfectamente a las bases pesadas impuestas por el bajista Paul Michael Stewart y por el batería Robert Thomas Drenan, y a las buenas guitarras (para mí lo más destacado del disco) que insertan Andrew Lee y Evan Christopher. El sonido del disco en general es bastante limpio, aunque con un pesado sustento rítmico que en algunas ocasiones despunta con mayor brillantez, sobre todo por las mencionadas guitarras de Lee y Christopher. Dentro de estos cortes más brillantes podemos mencionar la inicial “Fatal Warning” potente, con trabajados y afilados riffs y con una acelerada base que contrasta con la voz más opaca de Zak, al igual que sucede con “Chase The Lies”, con la más pesada “So Many Reasons” alternada por buenos cambios de ritmo, o con las claras y dinámicas “Waiting” y “Forever” de coreables estribillos que tienen pinta de funcionar bastante bien en directo. Con toques más épicos de enraizada base heavy-power ochentena americana nos encontramos con “Soul Breaker” que me recuerda bastante a Fifth Angel, o con la más pausadas y melancólicas “Dead Of Dawn” y “Seclusion”. La versión más tranquila del grupo viene de la mano del medio tiempo “Echoes” en el que incluyen buenos arreglos de teclados recordando a la banda anterior de Stevens y resultando de lo que más me ha gustado del trabajo, mientras que la final “Every Last Thing” tampoco está mal en esa misa onda, aunque me llega algo menos. Como decía en el inicio, un disco correcto, que gana con las escuchas, y que vuelve a mostrar la honda huella dejada por el legado Savatage.

Mariano Palomo

martes, 1 de abril de 2008

ASIA “Phoenix”

(Frontiers / Mastertrax)

Han tenido que pasar más de veinte años para que la formación original de una de las bandas más grandes e influyentes del rock sinfónico – melódico vuelvan a grabar y publicar nuevo material en estudio. Los Asia de John Wetton (voz y bajo), Steve Howe (guitarra), Geoff Downes (teclados) y Carl Palmer (batería), cuatro músicos de un enorme nivel y que con tan sólo dos discos a principios de los 80’s revolucionaron el rock sinfónico dotándole de una comercialidad y accesibilidad desconocida hasta entonces para las bandas del estilo. Tras el deslumbrante éxito que les proporcionaron temas como “Heat Of The Moment”, “The Smile Has Left Your Eyes” o “Don’t Cry” demostrando como hacer composiciones comerciales para todo los públicos sin perder nada de calidad y nivel musical, los miembros del grupo empezaron a emprender nuevas aventuras en solitario y junto a otros músicos, siendo siempre sustituidos por otros que han sabido mantener el nombre de Asia a la altura que le corresponde. Pero siempre es una buena noticia una reunión de este tipo, recuperando algo de aquel sabor añejo que muchos disfrutamos en su momento, y creo que la vuelta ha sido bastante digna y que, aunque con matices, han sabido recuperar el sonido de entonces. El matiz más significativo en mi opinión es la escasa presencia de la batería de Carl Palmer, muy en segundo plano durante todo el trabajo y con mucho más protagonismo para las teclas de Geoff Downes que habrá hecho valer sus galones (por algo es el único que ha permanecido en el grupo desde el principio hasta ahora). Steve Howe, y John Wetton están en su sitio, presentes sobre todo este último sin apenas perder nada de clase y calidad en su voz con respecto a sus inicios (a pesar de los graves problemas cardiacos que le han hecho pasar por el quirófano en varias ocasiones), eso sí, siempre bien apoyado por los coros del resto del grupo, una de sus señas de identidad. Otras como la brillantez instrumental, la accesibilidad de los estribillos y la solidez del sonido siguen presentes, aunque resultándome algo ralentizado en general y con algo menos de pomposidad y grandilocuencia. Los temas reflejan todos estos parámetros con cortes totalmente comerciales, claros y directos, como “Never Again” que abre el trabajo con teclas, voces y coros brillantes, la alegre “Shadow Of A Doubt” o “No Way Back” en la misma onda e insertada a modo de medley entre el sinfonismo lleno de guitarras cristalinas de “Sleeping Giant” y su posterior “Reprise”. Rebajando un poco el tono se mueven la más pop rockera “Alibis” que podría cuadrar como banda sonora de cualquier serie televisiva americana de los 80’s, aunque bien adornada con matices más sinfónicos, sobre todo por un gran solo de guitarra de Steve Howe, y la que cierra el disco “An Extraorinary Life”, un canto al optimismo y la positividad de la mano de Wetton una vez superados sus problemas de salud, en clave electro acústica y creciendo en intensidad. El toque más épico lo pone el inicio con fanfarrias de “Nothing’s Forever”, más pausada pero de nuevo con buenas guitarras en su interior, al igual que en el medio tiempo “Over And Over” que adornan con unas curiosas mandolinas. Nos encontramos con otra trilogía llena de sinfonismo en la que “Paralel Worlds / Vortex / Deya” forman una composición más uniforme con mezcla de sonidos acústicos, pianos, cálidas voces y melancólicas guitarras en su tramo final, llegando a cotas más progresivas en “Wish I Don’t Know All Along” algo más intimista y recordando a la época más reciente del grupo con John Payne. Por supuesto también hay buenas baladas, destacando “Heroine”, que me recuerda a la magnífica “The Smile Has Left Your Eyes”, llena de emotividad y calidez; no están mal tampoco “I Will Remember You” y “Orchard Of Mines” que aunque algo menos intensas mantienen buen nivel instrumental, sobre todo de guitarras. Se redondea así un buen disco que nos devuelve a los Asia más clásicos y que estamos deseando disfrutar en directo. Ya queda menos.
Mariano Palomo

viernes, 28 de marzo de 2008

DEZPERADOZ “An Eye For An Eye”

(AFM / Avispa)

Alex Kraft y su banda de pistoleros vuelven a escena desde Alemania para transportarnos con su western-metal al salvaje oeste de finales del siglo XIX y contarnos la oscura historia de un conflictivo joven que responde al nombre de Hank. En este caso y respecto a su anterior trabajo de hace un par de años, “The Legend And The Truth”, han endurecido un poco más su sonido de base, aunque manteniendo intacta esa original mezcla de banda sonora de spaghetti western y heavy metal potente y, ¿por qué no?, en ocasiones divertido. Un sonido que una vez más está pulido desde los botones y las regletas por el propio Kraft que además de cantar, tocar la guitarra y componer, se ha hecho cargo de la producción junto Thomas Lichtenwalter y al mago Dennis Ward que en esta ocasión sólo participa en este apartado. Los otros dos elementos que completan la formación son el bajista Alex Wigand y el batería Markus Kullman consolidando una rocosa y potente base rítmica. En cuanto a los temas los hay directos y afilados, rozando el thrash, como “Hate” que ataca con su punzante y directo estribillo tras el inicio a modo de intro típicamente del oeste de “Eye For An Eye”, mientras que “Wild Bunch” y “Wild Times” me resultan más oscuras y monocordes, y “Here Comes The Pain” más a lo Metallica del álbum negro suena como un cañón contando con la participación de Tom Angelripper bajista y cantante de Sodom. Más cercanas al western la buenísima y directísima “Days Of Thunder” que podría servir perfectamente de fondo musical de cualquier duelo al sol, la más lenta rozando la balada y con aires a The Cult “Give Up”, al igual que “May Heaven Strike Me Down” donde la entonación de Kraft recuerda mucho a la de Ian Atsbury. En cualquier caso hablar de The Cult como influencia o similitud, sin duda nos lleva a pensar en The Doors como un paso anterior, y se refleja en la fiel versión que se marcan de “Riders Of The Storm” uno de los clásicos de la banda de Jim Morrison. El final es algo extraño y desconcertante, con “When The Circus Comes To Town” con un carrusel circense marcando el tiempo dentro de un corte más siniestro en el que parece que en cualquier momento puede aparecer un payaso asesino, seguida por “A Tooth For A Tooth” que parece una segunda parte de la inicial que da título al disco con sus mismas tesituras, y que curiosamente, en lugar de cerrar definitivamente el trabajo da paso a la cachonda “25 Minutes To Go” que parece una especie de bonus track marchoso de saloon del oeste. Original final, para un original y potente trabajo que confirma las buenas sensaciones que ya nos dejaron Dezperadoz con su anterior obra.

Mariano Palomo

SKEW SISKIN “Peace Breaker”

(Mondongo / Avispa)

Desde el corazón de Alemania, Berlín, llega a nuestras manos la séptima entrega de Skew Siskin, “Peace Breaker”, a través de la cual descubrimos a esta potente formación. Encabezados por la aguardentosa voz de Nina C. Alice, bastante cercana a la de Wendy O. Williams y por tanto a la de su mentor Lemmy Kilmister, nos ofrecen un puñado de buenas andanadas de rock & roll agresivo y endurecido al más puro estilo Motörhead, aunque algo plano y machacón en algunas fases. La mano de Lemmy además de en la forma de cantar de Nina, se nota en el sonido y las composiciones del disco, participando directamente en cuatro de ellas. No es el único invitado a la fiesta, también participan el guitarrista Ivan Kral (Iggy Pop, Patti Smith) tocando y componiendo en “I Don’t Care” un tema de cadencia pesada y machacona que no es de los que más me atrae del disco, todo lo contrario que la brillante “Who The Hell Are You” en la que compone y mete su guitarra el ex Accept Wolf Hoffmann. En esta onda directa y rockanrolera se mueven otros buenos cortes como “We’re An Institution”, “Ridin’ With The Devil” otra de las mejores al igual que “Trouble Shooter” o la más heavy “Metal In Your Face” que abre el CD. No se van mucho de onda, la más pesada “War, Fire, Guns & Blood”, la contundente “Shoot The Rats”, o la más punk y acelerada “I Wanna Be Me”. La temática política y contestataria está bastante presente, sobre todo en la histórica “Eva Braun Is Back In Town” en clave también bastante punk y simple en su composición a base de estribillo machacón y riff monocorde. En segundo término quedan cortes menos logrados como la rasgada “Loser” o la saturada casi stoner “Can’t Hear You (Hey Hey You)”. Un disco interesante en su computo general, con sus lógico altibajos, y que nos ha servido para conocer a este interesante grupo, tan básico en sus conceptos como divertido y efectivo en bastantes momentos.

Mariano Palomo

jueves, 27 de marzo de 2008

THE TANGENT “Not As Good As The Book”

(InsideOut Music / Mastertrax)

Con poco más de un lustro de existencia el nombre de The Tangent ya se ha convertido en un referente absoluto dentro del rock progresivo internacional. Cuatro discos de estudio, dos en directo y un DVD dan testimonio de la tremenda calidad y creatividad de esta multinacional de tocones encabezada por el británico Andy Tillison, teclista, cantante y escritor que lidera una alineación de lujo que ha ido cambiando sustancialmente desde que empezaran su aventura en 2002. El que más tiempo lleva con Andy es el currante y brillante bajista sueco Jonas Reingold, acompañado por su compañero en The Flower Kings Jaime Salazar que se encarga de la percusión con su poderío y clase habituales, bien acompañados por Guy Manning en el apartado de los instrumentos acústicos y voces, por el protagonismo al saxo y la flauta de Theo Travis, las voces femeninas de Julie King y por las buenas guitarras eléctricas del recién incorporado desde Polonia Jakko Jakszyk. Centrándonos en esta última entrega, cuarta en estudio del grupo, lo primero que hay que decir es que se trata de una obra extensa, extensísima, y que en contra de lo que pudiera parecer por su título y por su presentación en edición especial, da sustento al argumento de una novela corta, no al revés como suele ser habitual. En este caso el disco es antes que el libro, y por lo que hemos podido ver someramente en unos pequeños fragmentos que aparecen en el interior de la portada de la copia promocional, se refiere a la la evolución de la música que ha influenciado a Tillison (autor del texto) y donde aparecen nombres como los de Pink Floyd, Genesis o King Crimson, y que en cierta manera también aparecen reflejados en las composiciones de este doble CD, y adornadas por las ilustraciones de comic del dibujante francés Antoine Ettorie. El primer volumen contiene siete cortes, de larga duración en su mayoría, como no podía ser de otra manera, y en los que van desgranando la historia a base de composiciones trabajadas, rebuscadas, llenas de matices y cambios. Comienzan con la más asequible “A Crisis In Mid Life” con destacada presencia de los teclados de Tillison, que se va enriqueciendo con buenos guitarrazos y percusiones, y que completa un muy buen corte para empezar a abrir boca. Se van adentrando en terrenos más sinfónicos y complejos con “Lost In London Twenty Five Years Later” con Theo Travis en primer plano con sus melodías de flauta tiñendo de elegancia y nostalgia una base pausada que va tornándose mucho más jazz con duelo de piano, guitarras y saxo incluido realmente espectacular. Guitarras de Jakko Jakszyk que siguen sonando magníficas en los más de diez minutos de “The Ethernet” coronada por unos buenos y evocadores coros. Se ponen más experimentales con la instrumental “Celebrity Pureé” la más corta del disco en la que las percusiones de Salazar marcan la pauta con brillantez, para a continuación mostrar un amplio catálogo de arreglos y sonidos en “(The Future Was) Not As Good As The Book”, donde las voces vuelven a escena acompañando los cambios y giros desde un inicio puramente sinfónico con los teclados, pasando por fases más tranquilas con suaves guitarras, incluyendo retazos de guitarras flamencas, palmas y castañuelas un poco a lo “Innuendo” de Queen. Sigue la onda intimista y relajada con “A Sale Of Two Souls”, que se me hace algo monótona a pesar de nuevo de los adornos de flauta de Travis y de que intenta subir algo al final recordando un poco a Jethro Tull, para animarse bastante más con “Bat Out Of Basildon” en onda rockera y algo teatral con las guitarras más afiladas y las voces más oscuras para cerrar el primer CD. El segundo CD contiene únicamente dos cortes, “Four Egos One War” y “The Full Gamut”, ambos larguísimos superando ampliamente los veinte minutos, y donde, como podéis imaginar, exponen su poderío instrumental llenando de cambios de ritmo y distintos ambientes sus desarrollos de forma coherente, aunque al que no esté muy acostumbrado se le puede hacer cuesta arriba, sobre todo el segundo corte más rebuscado y espeso. Un paso más dentro de la exitosa trayectoria de The Tangent (que presentan nada menos que en cuatro ediciones y que si tenéis interés en tener completa junto al libro deberéis haceros con la Edición Especial Novela) y que les confirma como uno de los grandes dentro del sinfónico progresivo del siglo XXI.
Mariano Palomo