jueves, 27 de septiembre de 2007

MONSTER MAGNET “4-Way Diablo”

(SPV / Mastertrax)

Curiosa mezcla de sonidos la que ofrecen una vez más el excéntrico vocalista Dave Wyndorf y los suyos en este nuevo trabajo de Monster Magnet. Una banda capaz de aglutinar influencias desde los primeros Black Sabbath con toques doom, hasta arreglos psicodélicos, pasando por fases absolutamente rockeras, y con unos ramalzos electrónicos modernos que acaban o de cautivarte o de desquiciarte. A mi con este disco mayormente me sucede lo segundo, hay cortes que me parecen bastante correctos como la inicial que titula la obra y me hizo concebir falsas esperanzas, al igual que “Blow Your Mind” o “Solid Gold” recordándome vagamente a los Cult más setenteros con unos enérgicos riffs de Ed Mundell y del propio Wyndorf contrastando con los golpes de pandereta. Curiosa la versión de “2000 Lightyears From Home” de los Stones que suena realmente psicodélica y que puede acabar emparanoiandote, como sucede con “No Vacation” o “A Thousand Stars” que podrían cuadrar en una onda más grotesca tipo Rob Zombie, Marilyn Manson pero menos agresiva. Dos grupos estos que pueden ser buenos referentes en lo que a los gustos de la banda se refiere, por su halo teatral y su constante sentido provocador, pero con menor energía y saturación. Cierto toque melancólico y bastante espeso en otros temas como “I’m Calling You”, o en la instrumental “Freeze And Pixelate” que no desentonaría en un garito de chill out (¡que coñazo de sitios, por cierto!). En fin, creo que está claro que este disco no he emocionado en exceso y que hay que tener muuuuuuuuucha paciencia y apertura de mente para escuchárselo del tirón.
Mariano Palomo

miércoles, 26 de septiembre de 2007

HELLOWEEN “Glambing With The Devil”

(SPV / Mastertrax)

Tras el controvertido y ampliamente comentado “Keeper Of The 7 Keys – The Legacy”, los chicos de la calabaza vuelven sin dejar pasar mucho tiempo con nueva entrega que verá la luz a finales de octubre en toda Europa. Y en mi opinión lo hacen de manera acertada, con un disco bastante más directo y menos rebuscado que su anterior secuela del “Guardian De Las Siete Llaves”, algo fuera de lugar en mi opinión. Pero la cabra tira al monte y no han podido evitar insertar una parte más conceptual de cuarto de hora en medio del disco, que dividen en tres cortes y que creo que rompe el buen ritmo que tiene el resto de la obra. En cualquier caso, no son malos temas, pero me llegan menos que el resto que el trabajo que me resulta realmente entretenido. Y lo curioso del hecho conceptual de estos temas es que resumen la idea de la historia de los textos de todo el disco basados según el vocalista Andi Deris en que “la vida es una constate apuesta con el diablo”, pero afortunadamente en lo musical poco tienen que ver con estas tres piezas: “The Bells Of The 7 Hells” bastante oscura y pesada, “Fallen To Pieces” mucho más relajada con algún arreglo orquestal y con la que cierra la trilogía “I.M.E.” que mejora algo pero que tiene un sonido de violín bastante chirriante por momentos que no le hace ningún favor. Una vez expuesto lo menos bueno de este “Gambling With The Devil”, vamos por lo mejor que lo tiene y en mayor cantidad. Desde la curiosa intro inicial “Crack The Riddle” en la que la voz de mismo Biff Byford con su voz osucra y retocada se encarga de dar paso a la contundente y machacona “Kill It” que nos pone en movimiento, hasta las prolongadas “Dreambound” con arreglos barrocos y “Heaven Tell No Lies” que se encargan de cerrar el disco con destacado trabajo guitarrero de Michael Weikath y Sascha Gerstner, con unos correctos juegos vocales con Andi Deris al frente. También extensa, pero en absoluto aburrida resulta “The Saints”, con un acelerado comienzo con Dani Löble machacando su batería junto al bajista Markus Grosskopf que nos mete de lleno un corte pleno de épica y que creo encantará a los fans más añejos del grupo, y en el que de nuevo se extienden Weikath y Gerstner. Cambia un tanto el tercio con la más melódica y pegadiza “As Long As I Fall” con un estribillo muy logrado acompañado de un original arreglo de piano que ha sido elegida como primer single. Vuelven a acelerarse con “Paint A New World” más contundente y cercana al sonido de la última época del grupo, mientras que “Final Fortune” tiene una onda similar a la del primer single de nuevo con el piano presente en pequeñas pinceladas redondeando otro de los temas destacados con mucha llegada y grandes voces, al igual que la más divertida y “Can Do It” con ese inconfundible sello gamberro Helloween de ese tipo de composiciones que acaban arrancando la sonrisa del oyente. Buen disco en general, de hecho creo que más coherente con la trayectoria del grupo que su anterior entrega, aunque aun a cierta distancia de sus siempre añoradas obras maestras que no es necesario volver a nombrar.
Mariano Palomo

martes, 25 de septiembre de 2007

VANISHING POINT “The Fourth Season”

(Dockyard 1 / Mastertrax)

Tras su prolongada temporada de silencio los australianos Vanishing Point volvieron a la carga el pasado año con la reedición de su interesante primer trabajo “In Tought”, y ahora refrendan su buen momento de forma con su cuarta entrega en estudio “The Fourth Season”. Un disco basado en un metal melódico de alta escuela instrumental, elaborada composición y adornado de pasajes progresivos que se complementan muy bien con accesibles melodías que envuelven todo y que hacen de este disco una obra realmente entretenida. A todo ello hay que añadirle un gran sonido, producto de la masterización en los Finnvox del célebre Mika Jussila, y un gran trabajo vocal a cargo del cantante de ascendencia italiana Silvio Massaro que lo hace realmente bien a lo largo de todo el disco con una personal y cálida voz, sin necesidad de entonar agudos imposibles ni chillar hasta el desgarro como sucede con otros vocalistas de este palo. Un elemento este que desmarca a la banda del tan manido power melódico y que junto con unas bases mucho más técnicas que machaconas gracias al buen trabajo del batería Christian Nativo y del bajista Adrian Alimic, y con unos arreglos cercanos al progresivo más melódico lo convierten en algo menos habitual. Las guitarras de Tommy Vucur y Chris Porcianko se complementan muy bien compartiendo protagonismo y melodías sin tener que competir corriendo por el mástil y realizando su labor con mucha clase. Abren de manera rotunda con “Embodiment” con buena ambientación orquestal para dar paso a uno de los cortes más rápidos del disco en el los coros destacan dando un aire épico que contrasta con las guitarras más heavies. Sigue el halo épico con “Tyrany Of Distance” uno de los temas más destacados, con unos toques progresivos de teclados dentro de un ritmo más pausado pero muy intenso, y con la más relajada aun “Surrender” llena de clase y melodía con una tremenda calidad en los sonidos de guitarra, y que si lo escuchara Tobias Sammett a lo mejor le gustaría hacerle un hueco en su próxima entrega de Avantasia. Las raíces transalpinas del vocaslita Massaro salen a relucir en el inicio de las más compleja “Hope Among The Heartless” con una primera estrofa en italiano, y que abre un muy buen corte tan elaborado como asequible. Una breve instrumental, “Gaia”, con el piano en primer plano sirve como preámbulo a “I Within I”, tema de ritmo más lineal y algo más opaco pero con otro gran y emotivo solo de guitarra, y “Behind The Open Door” con estructura más progresiva y con una enorme carga melódica sobre todo desde su estribillo, espesándose algo más en “Ashen Sky”. Vuelve a tomar protagonismo el piano en la tranquila “One Foot In Both Worlds” que hubiera pasado más desapercibida de no ser por su buen trabajo vocal una vez más contrastando con las guitarras más melódicas y menos saturadas. Vuelve el brillo en el final con “Wake Me” una gran pieza con chispa y ritmo creciente en su evolución, y acaban definitivamente de forma bastante sosa y muy por debajo del nivel general del CD con “A Day Of Difference” que no pasa de ser prácticamente un mero monólogo con unos arpegios de fondo. Un pequeño lunar que en absoluto ensombrece esta muy buena entrega de este cada vez más interesante quinteto, con lo mejor del metal melódico y del progresivo menos enrevesado. Muy recomendable, incluida su preciosa y elegante portada.
Mariano Palomo

JORN “Live In America”

(Frontiers / Mastertrax)

La carrera de Jorn Lande como vocalista de rock está resultando tan frenética como espectacular. En sus orígenes le recordamos como cantante para grupos de grandes guitarristas como Vagabond (con Ronnie Le Tekro de TNT), Millenium (junto a Ralph Santilla) e incluso con el mismísimo Yngwie Malmsteen. La variedad y calidad de sus registros vocales le hacen formar parte de proyectos clásicos de hard rock (The Snakes), de rock con tintes progresivos (Ark) o de heavy metal melódico (Masterplan) y todo ello con solvencia. Sin duda, uno de los dioses vocales del rock actual. Y para demostrarlo, nada mejor que un doble disco en directo, grabado en el Prog Power VII Festival en Atlanta (USA), donde Jorn da rienda suelta a pleno pulmón a toda su capacidad vocal. El set consistió en un repertorio de sus discos en solitario, clásicos de Thin Lizzy como “Are You Ready” o “Cold Sweat” y un medley brutal de su admirado David Coverdale y los Whitesnake (“Come On”, “Sweet Talker”, “Crying In The Rain”, “Here I Go Again”, etc.) Pero además este “Live In America” ofrece el caramelo de tres temas extra en estudio más que interesantes: una nueva versión del fantástico corte “Out To Every Nation” incluida en su tercer disco en solitario (atención al parecido con Coverdale); otro breve medley de Black Sabbath con “Lonely Is The World” y “Letters From Herat” (alguien me dijo que Jorn Lande era una mezcla perfecta entre Ronnie James Dío y David Coverdale) y la nueva “Sacrifical Feelings”. La banda que le acompaña cumple a la perfección en directo, con mención especial para el guitarrista Jorn Viggo Lofstad, que le acompaña además en la composición de los temas y en la producción del disco. Quizás los solos (tanto de batería como de guitarras) y ciertos excesos vocales de Jorn Lande sean la parte menos brillante del lanzamiento, pero temas como “Black Song”, “Out To Every Nation” o “Soulburn” no te dejarán indiferente. Con todo, las versiones de Thin Lizzy, Deep Purple y el medley glorioso y brutal de Whitesnake son sin duda lo mejor del trabajo.

Jesús “Nono” García

lunes, 24 de septiembre de 2007

RIDE THE SKY "New Protection"

(Nuclear Blast / Mastertrax)

Liderada por Uli Kusch, (ex batería de Helloween y Masterplan), nace esta nueva banda con una semejanza a veces pasmosa a la última en la que militó Kusch, Masterplan. Heavy Hard Power con una calidad excepcional y un vocalista, Bjorn Jansson, (Tears Of Anger), el cual rivaliza con el estilo del mismísimo Jorn Lande, guardando las distancias, hecho que se va haciendo cada vez mas palpable a lo largo del trascurso del trabajo y que personalmente hubiera encajado a la perfección sino mejor, en el tercer CD de los Alemanes, que su actual vocalista Mike DeMeo. Sin desmerecer en ningún momento, el trabajo del Americano, el cuál poseía una carta prácticamente imposible de igualar por parte de su antecesor Lande. El resto de la banda la forman Benny Jansson a la guitarra; Kaspar Dahlqvist, (Dyonisus), a las teclas y Mathias Garnas al bajo. Desde el principio del CD con el corte “New Protection”, (Single con video incluido), mantienen un nivel de composición valiosamente elevado y la banda denota unas tablas que, (creo yo), difícilmente podría conseguirse un grupo de músicos sin experimentar. Ritmos oscuros y melódicos con guitarras graves y potentes entonando melodías que transitan desde los medio tiempo sombríos que peculiarizan a su banda hermana, (“Silent War”, “The End Of Days” ó “Heaven Only Knows”), hasta los ritmos mas delirantes y en ocasiones frenéticos, (“The Prince Of Darkness”, Corroded Dreams” o “Far Beyond The Stars”), que recuerdan a unos Masterplan a pleno rendimiento, siempre otorgados por la personalidad de Ride The Sky. Mencionar también el corte “A Smile From Heaven’s Eye”, Himno que a primera escucha difiere totalmente del resto del trabajo, pero que posteriormente se enzarza y acopla, siendo finalmente casi imprescindible. Ride The Sky, como comentábamos nuevo proyecto de Uli Kush y descubrimiento de un nuevo vocalista, el cual, debería de dar mucho de qué hablar. Gran producción. Totalmente recomendado.


Sergio Zapata

KILL THE ROMANCE "Take Another Life"

(Locomotive Records)

Nueva banda creada y afincada en Finlandia de tintes claramente Thrashmetaleros y actuales. Con una muy buena producción Kill The Romance, se presentan en un panorama actual saturado de bandas de todo estilo e intentando aportar sino frescura, por lo menos sí un puñado de cortes que no deje indiferente a su público. Ritmos rabiosos y guitarras claras y violentas recorren este “Take Another Life” de principio a fin. A parte, su/s vocalista/s mezcla/n sus instintos mas feroces con una voz semigutural y totalmente rota y otra mas melódica y plana, a los portes del metal mas actual. Esto, aporta al trabajo una pluralidad con la que el CD se hace algo mas fácil de escuchar a oídos no acostumbrados a este estilo musical ya que este, contiene 11 cortes de autentica pura caña. Los Temas: “I’m Alive”, “Ghost White Coma”, “Inner Cell”, “Trespasser”, “Friend”, “Pulse Of Negative”, “Breath”, “Worldwide Destruction” y “My Sweetest Enemy”. A resaltar, a mi parecer: “Prey” y “Dark Filth Water”. Nada podemos decir de los nombres de sus componentes ya que nada se indica en la nota de prensa. Con Metal, melodía, mucha mala leche y porque el Thrash no murió en los ’80 nacen Kill The Romance. Sirva este pequeño comentario para mencionarlos.

Sergio Zapata

miércoles, 19 de septiembre de 2007

THE FLOWER KINGS “The Sum Of No Evil”

(InsideOut / Mastertrax)

Con una docena de trabajos a sus espaldas y con otros tantos años de trayectoria musical, estos suecos poco tienen ya que demostrar a estas alturas. Pero a pesar de todo no dejan de intentar sorprender a sus fieles seguidores álbum tras álbum, algo que creo conseguirán nuevamente con este extremadamente progresivo, en el más amplio sentido de la palabra, “The Sum Of No Evil”. Un disco realmente muy complicado de comentar en pocas palabras, y en el que confluyen infinidad de sonidos, fantasías y elucubraciones salidas de la imaginación del guitarrista, cantante y líder de la banda Roine Slot. Consigue unir complejidad y calidad instrumental prácticamente a partes iguales, bien acompañado por la buena ejecutoría de sus compañeros de formación, destacando por encima de todos la labor del teclista Tomas Bodin que se luce a lo largo y ancho de la obra. Una obra a la que se le puede poner casi cualquier calificativo menos comercial, enrevesada, compleja, lisérgica por momentos, podrían cuadrarle, amén de sorpresiva al ofrecernos más de hora y cuarto de música en apenas seis cortes que podemos dividir en tres bloques según su duración. El primero de ellos con dos temas de duración más o menos asequible, “Trading My Soul” llena de sinfonismo, bastante tranquilita y con buenos detalles del guitarrista Hasse Fröberg en sus siete minutos largos, y en la instrumental “Flight 999 (Brimstone Air)” con teclas y riffs más agresivos y con arreglos psicodélicos y jazzies, sobre todo en la batería de Zoltan Csorsz, creando un curioso y por momentos desquiciante contraste. El segundo bloque corresponde a temas de poco más de trece minutos, en los que ya empiezan a explayarse a modo, el primero y con el que se abre el trabajo “One More Time” muy sinfónica, más cercana a bandas que en su momento rozaron el pop como Genesis e incluso Marillion, sobre todo por los buenos estribillos que se hacen un hueco entre la maraña instrumental que domina el trabajo con un estilo bastante high tech que me recuerda a Cannata pero mucho más purista y curiosamente sin apenas cambios de ritmo; el segundo corte del “club de los 13” es “The Sum Of No Reason” en la que no queda prácticamente nada de asequibilidad y continuidad convirtiéndose una continua improvisación, incluso con partes realmente oscuras; el tercer corte de este bloque “Life In Motion” es más relajada con el estribillo más reconocible y cercana a la onda de “One More Time”. Y el tercer bloque lo copan los nada menos que veinticinco minutos cincuenta segundos de “Love Is The Answer” es prácticamente una obra conceptual en sí misma, aquí evidentemente sí con buenos cambios de ritmo, sonidos de los más diversos comenzando de forma relajada para ir creciendo y acabar convirtiéndose en una especie de banda sonora de película bucólica de dibujos animados, que os aseguro que me ha ayudado a pasar más de un trayecto de metro haciendo que me olvidara de la hora punta. Prefiero no meterme en más detalles y enumerar cada uno de los matices que adornan tanto este tema como el disco en su conjunto, ya que en cualquier caso creo que sería muy complicado plasmar lo que estos cinco suecos nos han querido transmitir. Eso sí, si te gustan los temas directos, comerciales y fáciles de escuchar, vete olvidando de este trabajo; ahora, si eres seguidor de rock sinfónico progresivo más elaborado, puede que estés ante una de tus adquisiciones de obligado cumplimiento. Yo me quedo un poco entre medias.

Mariano Palomo